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Los comunistas y los masones, hicieron un esfuerzo organizado para infiltrar a la Iglesia Católica

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Papa León XIII, Dall’alto, # 2, 15 de octubre de 1890: “No es necesario ahora enjuiciar a las sectas masónicas. Ellas ya están juzgadas; sus fines, sus medios, sus doctrinas, y sus acciones, son por todos conocidos con certeza indiscutible. Poseídas por el espíritu de Satanás, del cual son su instrumento, se queman como él por su odio mortal e implacable a Jesucristo y a su obra; y se esfuerzan por todos los medios por derrocarla y eliminarla”1.

 

Papa León XIII, In ipso, # 1, 3 de marzo de 1891: “Sin embargo, duele pensar que los enemigos de la Iglesia, unidos en una conspiración tan malvada, trabajen para debilitar e incluso, si es posible, eliminar completamente ese edificio maravilloso que Dios ha erigido como un refugio para la raza humana”2.

 

Es un hecho conocido que los comunistas y los masones hicieron un esfuerzo organizado para infiltrar la Iglesia católica. Ellos enviaron a un gran número de sus hombres al sacerdocio para colocarlos en cargos altos con el fin de debilitar y atacar a la Iglesia.

 

 

 

 

 

La Sra. Bella Dodd pasó la mayor parte de su vida en el Partido Comunista de América y si el partido hubiera ganado la Casa Blanca habría sido designada Procuradora General. Después de su deserción, ella reveló que uno de sus puestos de trabajo como agente comunista era animar a los jóvenes radicales (que no siempre eran comunistas con carnet de pertenencia) que entraran en los seminarios católicos. Ella dijo que antes de abandonar al partido en los EE.UU., había alentado, siendo ella una comunista, a casi mil jóvenes radicales que se infiltraran en los seminarios y las órdenes religiosas.

 

 

 

 

El hermano Joseph Natale, fundador del Monasterio de la Sagrada Familia, estuvo presente en una de las conferencias de Bella Dodd en los primeros años de la década de 1950. Él declaró lo siguiente:

 

 

 

 

“Escuché a esa mujer por cuatro horas y me tenía con los pelos de punta. Todo lo que ella dijo se ha cumplido al pie de la letra. Se podría pensar que ella era el profeta más grande del mundo, pero no era ningún profeta. Sólo estaba haciendo una exposición, paso por paso, del plan de batalla de la subversión comunista contra la Iglesia católica. Ella explicó que, de todas las religiones del mundo, la Iglesia católica era la única a quien temían los comunistas, puesto que era su único adversario efectivo”3.

 

 

 

 

Bella Dodd se convirtió al catolicismo al final de su vida. Hablando como ex comunista, ella dijo: “En la década de 1930, pusimos once mil hombres en el sacerdocio con el fin de destruir a la Iglesia desde adentro”. La idea era que estos hombres fueran ordenados, y luego ascendieran por la escala de influencias y de autoridad como monseñores y obispos. En aquel entonces, ella dijo: “Ahora mismo, ellos están en los lugares más altos en la Iglesia. Están trabajando para lograr un cambio para que la Iglesia católica no sea eficaz en contra del comunismo”. Ella también dijo que estos cambios serían tan drásticos que “no se reconocería a la Iglesia católica” (Esto fue 10 a 12 años antes del Vaticano II).

 

 

 

 

El Hermano Joseph relata que Bella Dodd también había dicho: “La idea era destruir, no la institución de la Iglesia, sino la fe de la gente, e incluso utilizar la institución de la Iglesia, si fuera posible, para destruir la fe mediante la promoción de una falsa religión: algo que pareciera ser el catolicismo, pero que no lo fuera realmente. Una vez que la fe fuera destruida, explicó, habría un complejo de culpa introducido en la Iglesia (…) para etiquetar a la Iglesia de ‘anticuada’ como algo opresiva, autoritaria, llena de prejuicios, arrogante en afirmar ser la única poseedora de la verdad, y responsable de las divisiones de las entidades religiosas a lo largo de los siglos. Esto sería necesario para causar vergüenza a los líderes de la Iglesia en una ‘apertura al mundo’, y una actitud más flexible hacia todas las religiones y filosofías. Los comunistas entonces se aprovecharían de esta apertura con el fin de socavar a la Iglesia”4.

 

 

 

 

 

 

Los masones hicieron un intento similar de infiltrar a la Iglesia católica y elevar sus hombres a los niveles más altos. La sociedad secreta luciferina, los carbonarios, conocida como la Alta Venta, publicó una serie de Instrucciones Permanentes, o el Código de Reglas, que aparecieron en Italia en 1818. En ella decían:

 

 

 

 

“(…) Es un deber de las sociedades secretas hacer el primer ataque a la Iglesia y al Papa, con el objeto de conquistarlos a los dos. La obra para la que nos ceñimos no es una obra de un día, ni de un mes, ni un año. Puede durar por muchos años, tal vez un siglo (…) Lo que debemos pedir, lo que debemos buscar y esperar, así como los judíos esperan al Mesías, es un Papa de acuerdo a nuestras necesidades. Necesitamos un Papa para nosotros, si tal Papa fuera posible. Con ese Papa marcharemos de forma más segura al asalto de la Iglesia, que con todos los libritos de nuestros hermanos franceses e ingleses”5.

 

 

 

 

El mismo documento masónico hizo esta predicción asombrosa:

 

 

 

 

“En un plazo de cien años (…) los obispos y sacerdotes creerán que están marchando detrás de la bandera de las llaves de Pedro, cuando en realidad estarán siguiendo nuestra bandera (…) Las reformas tendrán que ser producidas en nombre de la obediencia”6.

 

 

 

 

Estas organizaciones y los individuos que pertenecen a ellas son agentes que el diablo usa para atacar a la verdadera Iglesia de Cristo.

 

 

 

 

Efesios 6, 12: “Porque no es nuestra lucha contra carne y sangre, sino contra los principados y potestades, contra los dominadores de este mundo de tinieblas, contra los espíritus malignos en los aires”.

 

 

 

 

 

 

El 3 de abril de 1844, un líder de la Alta Venta nombrado Nubius, escribió una carta a otro masón de alta posición. La carta habla un vez más sobre el plan de infiltrar a la Iglesia católica, y el intento de poner a un “Papa” masónico, que promoverá la religión de la masonería. “Ahora bien, a fin de garantizar un Papa en las proporciones necesarias, debemos en primer lugar preparar a una generación digna del reino que soñamos (…) Deja que el clero avance bajo su bandera (la bandera masónica) siempre creyendo que están avanzando en la bandera de las llaves apostólicas. Echad la red como Simón Bar Jonás; extiéndelo hasta el fondo de las sacristías, los seminarios y conventos (…) Habrás terminado una revolución vestido con la triple corona del Papa y la capa, llevando la cruz y la bandera, una revolución que sólo necesita un pequeño estímulo para incendiar los cuatro cantos de la tierra”7.

 

 

 

El masón Eliph Levi dijo en 1862: “El día llegará en que el Papa (…) declarará que todas las excomuniones están suprimidas y todos los anatemas retirados. Cuando todos los cristianos estén unidos dentro de la Iglesia, cuando los judíos y los musulmanes sean bendecidos y llamados de nuevo a ella (…) permitirá a todas las sectas acercarse a ella poco a poco y abarcará toda la humanidad en la comunión de su amor y oraciones. Luego, los protestantes ya no existirán. ¿Contra qué van a protestar? El Sumo Pontífice será entonces verdaderamente el rey del mundo religioso, y él hará lo que él quiera con todas las naciones de la tierra”8.

 

 

 

 

Un sacerdote apostata y ex-abogado canonista9, llamado P. Roca (1830-1893), después de que fue excomulgado, dijo: “El papado caerá; va a morir bajo el cuchillo sagrado que los padres del último concilio forjarán”10. Roca también dijo: “Debes tener un nuevo dogma, una nueva religión, un nuevo ministerio, y nuevos rituales que sean muy parecidos a los de la Iglesia que se habrá rendido. El culto divino dirigido por la liturgia, el ceremonial, el ritual y los reglamentos de la Iglesia católica romana se someterán en breve a una transformación en el concilio ecuménico”11.

 

 

 

Del libro: La verdad de lo que le ocurrió realmente a la Iglesia Católica después del Concilio Vaticano II. Hnos. Miguel Dimond OSB y Pedro Dimond OSB.

 

 

 

 

Notas:

 

 

 

1 Las Encíclicas Papales, por Claudia Carlen, edición inglesa, Raleigh: The Pierian Press, 1990, vol. 2 (1878-1903), p. 226.

 

2 Las Encíclicas Papales, vol. 2 (1878-1903), p. 237.

 

3 Declaración del Hno. Joseph Natale relatando lo que dijo la ex-comunista.

 

4 Declaración del Hno. Joseph Natale relatando lo que dijo la ex-comunista.

 

5 Las Instrucciones Permanentes de la Alta Venta, edición inglesa.

 

6 Las Instrucciones Permanentes de la Alta Venta, edición inglesa.

 

7 NUBIUS, Instrucciones Secretas sobre la Conquista de la Iglesia, en Emmanuel Barbier, Les infiltrations maconiques dans i’Eglise, Paris/Brussels: Desclée de Brouwer, 1901, p.5). parte de esto también en Piers Compton, La Cruz Rota, Cranbrook, Western Australia: Veritas Pub. Co. Ptd Ltd, 1984, p. 15-16.

 

8 Dr. Rara Coomaraswamy, La Destrucción de la Tradición Cristiana, edición inglesa, p. 133.

 

9 Piers Compton, La Cruz Rota, Cranbrook, Western Australia: Veritas Pub. Co. Ptd Ltd, 1984, p. 42.

 

10 Dr. Rudolf Graber, Atanacio y la Iglesia de Nuestro Tiempo, edición inglesa.

11 Piers Compton, La Cruz Rota, p. 42.

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7.
 
Los enemigos de la Iglesia, los comunistas y
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masones, hicieron un esfuerzo organizado
para infiltrar a la Iglesia Católica
 
 
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de 1890: “
No es necesario ahora
enjuiciar
 
a
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y
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Papa León XIII,
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, 3 de marzo de 1891: “
Sin embargo, duele pensar que
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enemigos de la Iglesia, unidos en una conspiración tan malvada,
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debilitar e incluso,
 
si es posible, eliminar completamente
 
ese edificio maravilloso
que Dios ha erigido como un refugio para la raza humana
2
.
 
 
Es un hecho bien conocido que los comunistas y los masones
hicieron un esfuerzo organizado para
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en la Iglesia Católica.
 
Enviaron a un gran número de sus propios hombres
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con la esperanza de debilitar
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La Sra. Bella Dodd pasó la mayor parte de su vida en el Partido Comunista de América y si el Partido
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ella reveló que uno de sus puestos de trabajo como agente comunista era animar a los jóvenes
radicales (que no siempre eran comunistas con carnet de pertenencia
) que entraran en los seminarios
católicos. Había dicho que antes de abandonar al Partid
o en los EE.UU. había alentado
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jóvenes radicales que se infiltraran en los seminarios y las órdenes
religiosas
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El Hermano
 
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Natale, fundador del Most Holy Famiy Monastery
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, estuvo presente en una de las conferencias de Bella Dodd en los p
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de la década
 
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1950. Declaro lo siguiente:
 
 
Escuche a esa mujer por cuatro horas y m
e tenía con los pelos parados. Todo lo que
había dicho se ha cumplido
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. Se podría pensar que ella era el profeta
más grande del mundo, pero no era ningún profeta. Solo estaba haciendo una
exposición paso por paso del plan de batalla de
 
la
subversión comunista
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Había explicado que de todas las religiones del mundo, la Iglesia
Católica era la única a quien temían los comunistas, porque e
ra su único adversario
efectivo
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Bella Dodd se convirtió al catolicismo
al final de su vida. Hablando como una ex comunista, ella dijo:
En la década de 1930, pusimos once mil hombres en el sacerdocio con el fin de destruir a la Iglesia
desde adentro
.
 
 
La idea era
 
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como monseñores y obispos.
 
En aquel entonces, ella dijo:
Ahora
mismo están en los lugares más altos en la Iglesia.
 
 
Están
 
trabajando para lograr un cambio para que
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Ella también dijo que estos cambios serían
tan drásticos que
 
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se reconocería
 
a la Iglesia Católica
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Esto era 10 a 12 años antes
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que Bella Dodd había dicho:
La idea era destruir, no
 
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posible,
para
destruir la fe mediante la promoción de una
 
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Esto sería necesario
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Italia en 1818. Declaro:
 
 
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El mismo documento masónico hizo esta predicción asombrosa:
 
 
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marchando detrás de la bandera de las llaves de Pedro, cuando en realid
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siguiendo nuestra bandera
 
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Las reformas tendrán que ser producid
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que pertenecen a ell
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son agentes que el diablo usa para atacar
a la verdadera Iglesia de Cristo.
 
 
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Porque no es nuestra pelea contra carne y sangre, sino contra los
príncipes y potestades, contra los adalides de estas tinieblas del mundo, contra los
espíritus malignos en los aires
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El 3 de abril de 1844, un líder de la
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Vent
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nombrado N
ubius escribió una carta a otro
masón
 
de
alta posición.
La carta habló un vez más sobre el plan de infiltrar a la Iglesia Católica, y el intento
de poner a un «Papa» masónico,
 
que promoverá la religión de la masonería.
Ahora bien, a fin de
garantizar un
 
Papa en las proporciones necesarias, debemos en primer lugar preparar a una
generación digna del reino que
soñamos
 
(...)
 
Deja que el clero
avance
 
bajo su bandera (la bandera
masónica) siempre creyendo que están avanzando en la bandera de las llaves apostóli
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Echad la
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hasta el fondo de las sacristías, los seminarios y conventos
(...)
Habrás terminado
 
una revolución vestido con la triple corona del Papa y la capa, llevando la cruz y la
bandera, una revolución que sólo nec
esita un pequeño estímulo para incendiar l
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la tierra
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El masón Eliph Levi dijo en 1862: “
El día llegará en que el Papa
 
(...)
 
declarara que todas las

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