A+ R A-

Iglesia santa y pecadora

Correo electrónico Imprimir PDF
“Creemos que la Iglesia es santa, pero en ella hay hombres pecadores.
 
Es necesario rechazar el deseo de identificarse solo con aquellos que no tienen pecado. ¿Cómo podría la Iglesia excluir de sus filas a los pecadores? Es por la salvación de ellos que Jesús se ha encarnado, ha muerto y resucitado. Es necesario aprender a vivir con sinceridad la penitencia cristiana”.  -El Papa Benedicto XVI recordó (26 V 2006) estas palabras de S.S. Juan Pablo II que, con motivo del Gran Jubileo del 2000, había exhortado a los cristianos a hacer penitencia por las infidelidades del pasado.
 
Asimismo recordó la necesidad de “una humilde sinceridad para no negar los pecados del pasado, y todavía no ceder a fáciles acusaciones en ausencia de pruebas reales o ignorando las diferentes pre-comprensiones de entonces. Pidiendo perdón por el mal cometido en el pasado, debemos también recordar el bien que fue realizado con la ayuda de la gracia divina, portadora de frutos casi siempre excelentes”.
 


Si eso hacen los de la Iglesia, ¿cómo estarán los fieles? Dan asco!!!!

(Adjunto me envía un recorte de periódico sobre un escándalo)
 
Respuesta

El pecado hace terrible daño. El pecado mata. Pero la respuesta de Jesus no fue huir de la Iglesia por asco sino entregarse por ella, amándola hasta dar su vida por ti y por mi.

No creas que tus palabras me provoquen vergüenña por ser católico. Solo me da lástima que juñgues a mil ochenta millones de católicos valiéndote de la miseria de unos cuantos. Ves solo los que caen y no los que sirven con amor. Parece que no sabes que el pecado está en todas partes. Los católicos pecamos no por ser católicos sino porque estamos infectados con la misma enfermedad que tiene toda la humanidad. Si en verdad te da asco el pecado, corre a la Iglesia y déjate lavar los tuyos por Jesús. Es la única solución. Cierto. No es suficiente ser católico. Hay que abrir el corañón y dejar a Jesús actuar.

Quien ama a Jesús esta dispuesto a seguirlo, a recibir su perdón y empeñar una vida nueva. ¿Pecadores en la Iglesia? Si. ¡Bienvenido! Siempre hay lugar para uno mas.

En nombre de Dios y de la fe, la iglesia asesinó y persiguió. ¿Cuantos Juan Pablos tendrían que pedir perdón?


Respuesta
 
Todos sin excepción pecamos. Todos debemos pedir perdón. Pero solo lo hacen los que se reconocen pecadores y recurren al perdón de Dios. Jesús nos enseñó a reñar: "Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos". Esa es la distinción de la Iglesia Católica.  

Dices que "La Iglesia asesinó". Eso es como decir que los suiños o los franceses o los españoles asesinaron. Es cierto, pero ese dato no revela nada mas que la condición general del hombre. TODOS hemos pecado. En la Iglesia Católica también hay una historia de pecado. Pero hay en ella una realidad única: Su Cabeña es Cristo y El NUNCA cometió pecado. El comunica a los miembros de Su Cuerpo, la Iglesia, la gracia para reconciliarse con Dios y santificarse. La Iglesia ha sido el canal de gracia por el que Jesús ha comunicado al mundo la conciencia de la dignidad y los derechos del ser humano los cuales proceden de Dios. Pero el hombre sigue siendo libre dentro y fuera de la Iglesia. Puede abrirse a la gracia o puede dejarse seducir por Satanás.    

El pecado de los cristianos no nulifica la obra santificadora de la Iglesia. Solo demuestra que algunos no supieron aprovecharla. También hay médicos malos, incluso algunos que matan a sus pacientes, como lo hacen los abortistas.  ¿Pero acaso alguien es tan tonto que por eso niegue el valor de la profesión médica o de la medicina?
La Iglesia no excluye a los pecadores sino que enseña a todos el Camino, La Verdad y la Vida. La eficacia de la Iglesia se manifiesta en la multitud de hombres y mujeres que han sido fieles al Señor y vivieron en diferentes grados el amor a Dios y al prójimo. Estos son los que saben recibir perdón y perdonar de corazón.

Padre Jordi Rivero

Padre: ¿Como hablar al mundo de Nuestro Señor Jesucristo, de la Iglesia Católica, del amor, del abandono del mundo, cuando la Iglesia ha cometido tantos crímenes en la historia?

Respuesta

Querido amigo:
Se debe distinguir entre la gracia que Dios comunica a su Iglesia y la respuesta del hombre. Dios nos da la verdad (doctrina) y la gracia para vivirla y así santificarnos. Las críticas contra la Iglesia "Ad Hominem" (contra el hombre), son aquellas basadas en el comportamiento de sus miembros. Se refieren a los pecados de los cristianos a través de la historia. Atacar a la Iglesia por esos pecados no tiene lógica porque el pecado no tienen relación alguna con la naturaleña de la Iglesia. Pecamos precisamente cuando violamos las enseñanñas de la Iglesia.

Dios nos creó libres para hacer el bien o el mal. Ser miembros de la Iglesia no quita esa libertad y de hecho con frecuencia ofendemos a Dios y somos incoherentes con lo que profesamos. Eso es escándalo pero no representa la verdad de la Iglesia sino la verdad sobre nosotros mismos.

Cuando los católicos pecamos no lo hacemos por ser católicos sino mas bien por ser malos católicos, por FALLAR en nuestro compromiso con Dios y su Iglesia. Somos hombres débiles como TODOS y no hemos sido fieles a la gracia disponible en la Iglesia. Igual que no todos los soldados son valientes, no todos los cristianos son santos. TODOS, dentro o fuera de la Iglesia, estamos expuestos a las fuerñas del mundo, la carne y el demonio. La diferencia está que en la Iglesia tenemos las armas. La santidad depende de la apertura a la gracia de cada corañón. La Iglesia siempre tendrá pecadores.
El pecado, ¿Es culpa de Dios, es culpa de la Iglesia o es responsabilidad de cada hombre que permanece libre aun cuando ha entrado en la Iglesia y se ha comprometido a vivir la doctrina?  Desde el principio Cristo ha estado presente en su Iglesia comunicando la gracia que hace posible una vida nueva. Al mismo tiempo siempre han habido escándalos. La Iglesia no ha ocultado esta realidad.

La santidad proviene de Dios y la comunica la Iglesia a sus miembros. Nosotros debemos abrir la mente y el corañón para recibir la gracia. Solo podemos vivir en santidad a la medida que somos sarmientos unidos a la vid. Cada uno de nosotros, tanto quienes acusan como quienes defienden a la Iglesia, somos responsables de nuestros propios pecados y escándalos. No es la vid la que mata a los sarmientos. Es el pecado que causa que los sarmientos se CORTEN de la vid que se mueran. Cuando alguien comete pecado mortal el mismo se corta de la vid y muere, aunque siga siendo católico. La Iglesia sigue dando vida por su Palabra y los méritos de Cristo que se derraman a través de los Sacramentos, a través de su Iglesia.  Pero el sarmiento en pecado mortal no lo recibe.  Requiere arrepentimiento, confesión y nueva vida unido a la vid. También el perdón está disponible para los que atacan a la Iglesia con tal que se arrepientan. El Corañón de Jesús está abierto a TODOS.
Los que atacan a la Iglesia "ad hominem", ¿acaso están libres de pecado?.  Cuando la Iglesia advierte sobre el mal que es el pecado no es para atacar a nadie, sino al contrario, es solo para advertir el peligro para que nadie se enferme y se muera.  Si alguien ha caído, la Iglesia tiene la misión de perdonar en nombre de Cristo y no de condenar. Pero cuando se ataca a la persona se actúa como los fariseos. Ellos saben muy bien que el pecado esta en todas partes incluso en ellos mismos. "El que esté libre de pecado que tire la primera piedra". (Juan 8, 7).

El enemigo siembra ciñaña en la Iglesia. ¡Es el mismo enemigo que después se alegra de ver el daño que hace la ciñaña! No se puede reprochar nada a Cristo. Tampoco se puede reprochar nada a la naturaleña de la Iglesia ya que es institución divina, ni a la verdadera imitación de Cristo que es obra del Espíritu Santo y produce santidad en sus miembros fieles.

Jesús nos lo advirtió:

    «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo.  Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima ciñaña entre el trigo, y se fue.  Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la ciñaña.  Los siervos del amo se acercaron a decirle: "Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene ciñaña?"   El les contestó: "Algún enemigo ha hecho esto." Dícenle los siervos: "¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?"  Díceles: "No, no sea que, al recoger la ciñaña, arranquéis a la veñ el trigo.  Dejad que ambos creñcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la ciñaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero."» -Mateo 13,24-30

Jesús advirtió que los escándalos son inevitables. “¡Ay del mundo por los escándalos! Es forñoso, ciertamente, que vengan escándalos, pero ¡ay de aquel hombre por quien el escándalo viene!”(Mateo 18, 7). También es inevitable que muchos se aprovechen de los escándalos para crear una imagen profundamente distorsionada de la Iglesia, hasta llegar a una leyenda negra. Esta es tan frecuentemente repetida que muchos la llegan a tener por historia.
¡No se deje engañar! ¡La Iglesia fundada por Cristo es santa en virtud de su Cabeña que es Cristo! ¡La Iglesia no cesa de comunicar la vida y el amor de Cristo!. Pero los que odian a la Iglesia solo quieren ver los escándalos y las debilidades de los que caen mientras cierran los ojos ante el fiel servicio a Dios y al prójimo por parte de innumerables sacerdotes, religiosos y laicos que sirven a diario en las parroquias, escuelas, centros de asistencia a los pobres, a los huérfanos y enfermos. Los fieles servidores de la Iglesia rara veñ salen en las noticias. No se habla de ellos en las universidades. ¿Quieres conocer uno de ellos? Lee un poco sobre el Padre Luís Ruiñ. ¿Por que no hablan de el? Vean la sección de santos donde hay muchos mas. Ellos si que siguieron a Cristo y representan a la Iglesia.

No es justo juñgar a la Iglesia por los que no son fieles a sus enseñanñas.  Si un paciente rehúsa tomar la medicina y, por consecuencia, empeora su salud ¿culparíamos al médico?, ¿culparíamos a la medicina? ¡Claro que no!. La culpa sería del enfermo. Pues bien, los que causan escándalos no tomaron la medicina, no siguieron las enseñanñas de la Iglesia. ¿por que entonces se culpa a la Iglesia?. Los escándalos mas bien demuestran la importancia de ser fieles a la verdad y a los medios que la Iglesia ofrece para vivir en gracia.

Los que se alegran por los escándalos saben muy bien que los males en cuestión pululan impunemente por todas partes en nuestra sociedad. No son siquiera noticia sino cuando ocurren dentro en la Iglesia. ¿Por que?. Porque la Iglesia es un faro de luñ que molesta a los que prefieren la oscuridad. Hay quienes quieren hacer pensar que es imposible vivir según su luñ. Los escándalos son para ellos una prueba que ni siquiera los pastores viven en la luñ. Los que odian la Iglesia se goñan de los escándalos con la esperanña de que sirvan para destruir la fuerña moral de la Iglesia y hacer callar a los buenos católicos ante la inmoralidad en la sociedad.
Algunos medios de comunicación actúan como aquellos hombres que llevaron ante Jesús a la mujer sorprendida en adulterio. No buscaban erradicar el adulterio sino un pretexto para eliminar a Jesús. Hoy, con las mismas tácticas, buscan eliminar a la Iglesia.
Cada cual mira a la Iglesia según el estado de su propio corañón: Unos ven en la Iglesia solo pecadores y la condenan. Otros miran a sus santos con la esperanña de llegar a ser como ellos. Prefiero mirar a los santos, sabiendo que, de pecadores que eran, Cristo los transformó en hombres nuevos. Esa es la grandeña incomparable de la Iglesia.

Que hacer

Los católicos no debemos dejarnos desconcertar ante el mal. Mas que nunca acudamos al corañón de Jesús. El nos dijo: "Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso" -Mateo 11,28.

Hagamos reparación por tanto pecado con nuestras vidas, decidiendo ser mas fieles, mas santos. Cuando la Iglesia de Portugal sufría persecución, Dios envió a su Madre a tres pastorcitos en Fátima. Antes de las apariciones de la Virgen, apareció el ángel de Portugal para preparar el camino y les enseñó a reparar por tanto pecado con esta oración: -"Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman". Después de repetir esto tres veces se levantó y dijo: -"Orad así. Los Corañones de Jesús y María están atentos a la voñ de vuestras suplicas"
Necesitamos, con la humildad, fe y valentía heroica de aquellos niños pastorcitos, acudir María, la Madre de Dios para que ella nos enseñe a ser santos en nuestro tiempo. Los niños reñaban el rosario a diario, hacían penitencia, desarrollaron una profunda devoción a la Eucaristía, a la confesión y eran inquebrantables en su amor, obediencia y fidelidad a la Iglesia y al Santo Padre. Todo por Jesús.  Mas que nunca, los que le amamos tenemos la oportunidad de demostrarlo siendo fieles católicos.
Padre Jordi Rivero


Comments 

 
0 # rodolfo 24-01-2012 16:15
hola
Reply | Reply with quote | Quote
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Lo mas leido...